
Ruta Tibi - Rio Verde
Aprox. 3 horas ida y vuelta.
Juan Fco. Mariño
Nuestra excursión nos trasladara a la población de Tibi, la cual es una pequeña población de 1.485 habitantes situada sobre una colina localizada entre el Maigmó y la peña Mitjorn. En frente se encuentran sobre otra pequeña colina los restos de un antiguo castillo árabe del siglo X. Por su término municipal pasa el río Verde o Monnegre, que a 3 km de la localidad forma el pantano de Tibi, el pantano de Europa más antiguo aún en funcionamiento. Tibi tiene el origen de su nombre del latín, que quiere decir "para ti". La población tiene origen musulmán al igual que su castillo declarado Bien de Interés Cultural. El recinto del castillo tuvo mucha importancia durante la Reconquista, pues según el tratado de Almizra (1244), quedó dentro de la Corona de Aragón, siendo puesto fronterizo con Castilla. Jaime I de Aragón lo donó al caballero navarro Sancho de Lienda, que fue el primer señor feudal de Tibi. A partir del siglo XIV, fue incorporada a la baronía de Castalla. Durante la guerra de Sucesión, al igual que el resto de la comarca, se mantuvo fiel a Felipe V de Borbón, lo que le valió el privilegio de ser denominada Villa en 1705 y el título de "Muy noble, fiel y leal", cuyas iniciales aparecen en el escudo. Para acercarnos a Tibi podemos hacerlo en autobús desde Alcoy, Ibi o Alicante o en automóvil por la autovía, incluso por la carretera local de Xixona – Tibi. Se recoge en la documentación relativa a la Bailía de Alicante y más concretamente al Pantano de Tibi, construido a finales del siglo XVI que el rey Felipe V, llevado de su política centralizadora incorporó al Real Patrimonio el pantano de Tibi en 1739 con lo que la administración del mismo y la distribución de sus aguas pasaron a la dependencia directa de la Hacienda Real. Los assuts, los molinos harineros y el Pantano de Tibi formaban todo un conjunto hidráulico que hacía funcionar la huerta alicantina. hoy en día aún podemos recorrer el cauce de este río desde el assut de Sant Joan hasta el Pantano de Tibi, pasando por las infraestructuras hídráulicas del Pantanet, ver el assut de Mutxamel y algunos molinos harineros que aún quedan en pie en las faldas del cauce.
El término municipal de Tibi presenta una gran belleza paisajística que incita a la realización de senderismo. A parte de la visita del pantano de Tibi, una buena excursión es seguir el Río Verde desde el puente que lo cruza, a los pies de la colina de Tibi hasta la cola del Embalse; durante este paseo se pueden observar distintas formaciones geológicas y antiguas construcciones de agricultores. El río Monnegre o más conocido en Tibi como “Riu Verd” nace en las estribaciones de las sierras de la Arguera, Pinar de la Umbría, los Barracones y del Cuartel siendo la confluencia de los caudales aportados por diversos barrancos, ramblas y arroyos que desde sus alturas descienden. La superficie de su cuenca es de 486,6 km2 y su longitud de 39,8 km, aunque nosotros en nuestra excursión de hoy realizaremos un recorrido más corto. Desde su nacimiento toma la dirección Sureste, para alcanzar la angostura que delimitan los collados de Arconia y cabeza de Togarit. Pasa por la zona de la Hoya de Castalla, recoge las aguas del Barranco de lbi y llega a la población de Tibi. La presa de Tibi es una de las más antiguas de Europa en funcionamiento. La mandó construir Felipe II a finales del siglo XVI y aunque sufrió una importante rotura en 1.697, entró de nuevo en servicio en 1.738. Ha sido declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad Valenciana. En el Plan Hidrológico está prevista su rehabilitación. La presa es de gravedad de 46 m de altura y 65 de coronación.. A partir de la presa de Tibi el río cambia su nombre para denominarse Montnegre, debido a que el cauce atraviesa un manto de calizas triásicas negras, presentando las aguas esa coloración como reflejo del lecho por el que discurre. Saldremos de Tibi en dirección Xixona, a tan solo unos centenares de metros nos encontraremos con un desvío a la dcha, donde podremos leer en un cartel indicador, presa y castillo, desde aquí ya visualizamos las ruinas de esta pequeña y bella fortaleza árabe, el camino en principio asfaltado no ofrece dudas, a nuestro alrededor podemos contemplar los amplios abancalamientos donde predomina el almendro, una vez llegado el cruce del castillo lo tomaremos, pues merece una detenida visita, volvemos sobre nuestros pasos al caminos principal, y continuamos el descenso que como había dicho esta perfectamente indicado hasta llegar al pantano. Una vez aquí la visión es sencillamente increíble, diferentes especies de patos, una flora un tanto peculiar, vamos que lo mejor amigos es que os deis una vueltecita por el lugar, pues es una de las excursiones que podemos llamar de familia pues su desnivel no supera los 150 metros en todo su recorrido.







Se me había olvidado decirles que en la fuente del paraje se puede llenar la cantimplora de agua fresquísima.
pero que nadie piense mal, pues nada que ver tienen estos cuernos con infidelidades conyugales, pues la curiosidad me mueve en ocasiones y no he dudado en acudir al más en busca de respuestas, siendo el encargado o masero el Sr, Juan Fco, quién aclaro mis dudas, contándome que en la época en que era una Venta, ya saben lugar de descanso de los viajeros, (de ahí las ideas de algunos mal pensados) la finca disponía a modo de ganchos para atar a los animales, de unos Cuernos adosados a las paredes, de ahí el nombre de dicha finca, aunque muchos la siguen llamando la Venteta. Pero no nos precipitemos pues aunque ya nos queda poco todavía nos tenemos que llegar a la Cava Santa Maria, que al igual que muchas de las cavas de la Fuente Roja y de toda la Provincia estuvieron funcionado hasta principios del siglo XX. Todo el recorrido que venimos realizando esta señalizado como Pr, y en la mayor parte del recorrido como GR 7, por lo que no tenemos ninguna dificultad para seguirlo. Una vez abandonada la cava, volvemos al sendero y nos llegamos a la Venteta, desde ella podemos seguir los más atrevidos en dirección Castalla, o tal vez Ibi, pero eso lo contaremos en otra ocasión, pues las subidas a la Fuente Roja desde Ibi, también son muy interesantes, ahora bien podemos dar la vuelta y volver sobre nuestros pasos sobre todo si hemos dejado el coche en el Santuario, si no, también podemos volver a la cava de Santa Maria, y tomar la pista que sigue recta, que nos conduce hacia la zona de las Lagunas y de allí a Barchell, Batoy, Alcoy.
Albaida, la cual transcurre en paralelo al nuevo trazado (un poco más bajo) esta carretera se utiliza como vía de acceso a las diferentes casitas de la zona, llegando a un punto en que se encuentra cortada al tráfico rodado, pero que nosotros podremos seguir perfectamente, pues el sendero PRCV 184 (marcas amarillas y blancas) transcurre por ella, una vez en lo alto del puerto de Albaida, nos encontraremos una especie de caseta informativa, donde podemos visualizar un plano de la ruta, que continua justo enfrente de esta señal, por encima del viejo trazado de la carretera, la cual abandonamos seguidamente, para tomar un claro sendero, que ya no dejaremos en toda la ruta, que de forma paulatina y sin grandes esfuerzos iremos ganando altura, hasta llegarnos a un cruce de senderos en los que se juntan varios procedentes de Albaida, Alzaneta etc, en esta zona podremos ver el Corral Nevera de Diego, que se encuentra a 724 m.s.n.m. Ya desde aquí tomaremos el sendero de nuestra dch, que sin ningún temor a perdernos nos llevara hacia la cima del Benicadell, no sin antes habernos detenido en la Cava de Don Miguel, y en la Cava del Tío Silvestre, 